Aviación Digital, Sp.- La creciente presión por operar en entornos altamente disputados está empujando a la industria de vehículos aéreos no tripulados (UAV) a resolver un dilema clave: autonomía frente a sigilo. China afirma haber dado un paso relevante en esa dirección.
Ensayo en vuelo de propulsión híbrida de 60 kW
China ha realizado pruebas en vuelo de un sistema de propulsión híbrida de aproximadamente 60 kilovatios (kW) destinado a drones de combate ligeros, según una emisión del canal militar CCTV-7.
El sistema, probado en diciembre de 2025, combina un generador alimentado por combustible con propulsión eléctrica. Este enfoque busca equilibrar dos arquitecturas tradicionales:
- Motores térmicos (combustible): mayor autonomía y potencia, pero con alta firma térmica y acústica.
- Propulsión eléctrica (baterías): menor ruido y detectabilidad infrarroja, pero limitada en alcance.
Cómo funciona: modos duales para penetración táctica
El concepto operativo se basa en un esquema híbrido en serie:
- El motor térmico genera electricidad durante el vuelo.
- El sistema puede alternar a modo eléctrico puro en fases críticas (penetración o ataque).
Esta arquitectura permitiría:
- Reducir la firma acústica en fases sensibles.
- Disminuir la emisión infrarroja (IR), complicando la detección por sensores térmicos.
- Mantener mayor autonomía respecto a drones puramente eléctricos.
El desarrollo corre a cargo de Sichuan Tianfu Light Power Technology, bajo el paraguas de la Aero Engine Corporation of China.

Contexto industrial: impulso a la economía de baja altitud
La compañía presentó este sistema junto con motores turbofán en un evento sectorial de la llamada “economía de baja altitud” a finales de 2024, una estrategia industrial impulsada por Pekín para expandir capacidades en:
- UAV logísticos
- Movilidad aérea avanzada (UAM)
- Aplicaciones militares duales
Entre los desarrollos recientes en China destacan:
- El dron de carga híbrido CH-YH1000S, probado en Chongqing en febrero.
- El UAV furtivo CH-7, con primer vuelo completado en diciembre.
- El sistema de enjambre Atlas, capaz de coordinar hasta 96 drones con apoyo de IA.
Implicaciones operativas: hacia enjambres más difíciles de detectar
El avance apunta a cubrir una brecha crítica en drones tácticos pequeños: combinar alcance extendido con baja detectabilidad.
En escenarios modernos —especialmente en conflictos de alta intensidad— esto podría traducirse en:
- Mayor supervivencia frente a sistemas de defensa aérea (SHORAD/MRAD).
- Operaciones más efectivas en entornos con sensores IR y acústicos avanzados.
- Integración en enjambres autónomos, donde la discreción colectiva multiplica la eficacia.
Según un informe del Mitchell Institute for Aerospace Studies, China también estaría explorando estrategias de saturación mediante UAV y plataformas reutilizadas, reforzando el papel de sistemas de bajo coste y alta disponibilidad.






