Dos heridos graves al estrellarse un ultraligero

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Los dos ocupantes del ultraligero matrícula EC-BQ6, un hombre de 60 años identificado como F.E.R. y su hija de 22 años, resultaron heridos de gravedad tras estrellarse la aeronave en el término municipal de La Vid de Bureba. Artículo completo PINCHA AQUI

Según los datos facilitados, el siniestro ocurrió sobre las 12.49 horas de la mañana al precipitarse contra el suelo el ultraligero por causas aún sin determinar. Alertados los servicios de emergencias, se desplazaron al lugar una ambulancia UME, la SVB de Briviesca con personal facultativo del Centro de Salud, el helicóptero medicalizado del SACYL, efectivos de la Guardia Civil y bomberos del parque de Briviesca.
Los sanitarios atendieron en el lugar del impacto a los dos ocupantes del ultraligero que presentaban importantes lesiones, además de encontrarse atrapados en los restos de la cabina. Tras un largo y complicado rescate, los bomberos briviescanos lograron liberar a ambas víctimas que fueron atendidas 'in situ' por los medios sanitarios de emergencia.
Una vez estabilizados se optó por trasladar a la joven por vía aérea, mientras que el varón lo fue por vía terrestre, ambos al hospital General Yagüe de la capital burgalesa.
Se da la desdichada circunstancia de que una hermana de la joven se encontraba en el lugar del siniestro siendo atendida por los agentes de la Benemérita dado su lógico estado alterado de ánimo.
Según los últimos datos facilitados por la agencia EFE, ambos heridos se encuentran fuera de peligro aunque esta información no se ha confirmado por fuentes hospitalarias.
Una vez terminadas las labores de rescate de las víctimas, los agentes procedieron a perimetrar la zona del accidente para posteriores investigaciones oficiales para esclarecer lo ocurrido. Vecinos de la villa mostraron su extrañeza por el lugar donde se produjo el accidente ya que, según sus observaciones, las maniobras de los aparatos que habitualmente usan el aeródromo se realizan en una zona alejada del escenario del siniestro.
Según los datos de la matrícula del ultraligero, es un Carlos Pérez modelo TSA-10 que fue construido en el año 1991 matriculándose en 1994. Equipado con un motor Rotax era capaz de transportar un peso máximo de 383 kilos y, según los datos, despegó del aeródromo de La Vid antes de precipitarse contra el suelo.
Dada la endeblez del fuselaje de la aeronave, construida en buena parte con fibra de vidrio, el impacto partió en dos el ultraligero aunque afortunadamente no se incendió el motor.
La investigación de las circunstancias de este accidente correrá a cargo de expertos de la Real Federación Aeronáutica Española, entidad con la que tiene suscrito un convenio la Comisión de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, que se desplazará hasta lugar de los hechos para realizar la investigación de campo y recabar toda la información sobre lo sucedido. Afortunadamente se podrá contar con el testimonio de los supervivientes lo que permitirá esclarecer los hechos aunque requerirá, según los expertos, pueden pasar meses antes de alcanzar conclusiones. Precisamente, la investigación de este tipo de siniestros es una de las reivindicaciones de la Asociación Española de Pilotos de Aeronaves Ligeras ya que, según sus datos, superan con largueza el parque de avionetas.
Según este colectivo, que agrupa a 1.500 de los 8.000 pilotos con licencia de ultraligeros en España, la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, Ciaiac, excluye estos aparatos.
Para pilotar esas aeronaves la normativa actual es la redactada en 1982 que establece que los aspirantes han de pasar un examen teórico y otro práctico con un mínimo de diez horas de vuelo. Habitualmente los responsables de los campos de vuelo suelen extenderlas hasta las veinte o las veinticinco para garantizar la destreza de los pilotos. Este es el primer accidente de este tipo de aeronave que se registra en la comarca burebana donde son frecuentes sus vuelos al igual que de parapentistas.

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