Aviación Digital, Sp.- El sistema global de transporte aéreo volvió a demostrar en marzo hasta qué punto depende de la estabilidad del espacio aéreo de Oriente Medio. La demanda siguió creciendo, pero lo hizo al ritmo más bajo de la etapa pospandemia, con una fuerte divergencia entre regiones, mercados domésticos y corredores internacionales.
El crecimiento global se desacelera al 2,1%
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) informó que la demanda total de pasajeros, medida en pasajeros-kilómetro de pago, Revenue Passenger Kilometers (RPK), aumentó un 2,1% interanual en marzo de 2026. La cifra supone una clara desaceleración frente al 6,1% registrado en febrero y, según el análisis mensual de la propia organización, representa el crecimiento más débil desde la pandemia.
La capacidad total, medida en asientos-kilómetro disponibles, Available Seat Kilometers (ASK), cayó un 1,7% interanual. Pese a ello, el factor de ocupación de pasajeros , Passenger Load Factor (PLF), alcanzó el 83,6%, el nivel más alto registrado para un mes de marzo, con un aumento de 3,1 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025.
Willie Walsh, director general de la IATA, atribuyó la moderación del crecimiento global a la contracción del tráfico internacional de las compañías de Oriente Medio, que cayó casi un 61%. Fuera de esa región, la demanda creció un 8%, según la organización.
Oriente Medio rompe la tendencia internacional
El tráfico internacional descendió un 0,6% interanual en marzo, su primer retroceso desde marzo de 2021. La capacidad internacional cayó un 6,2%, mientras que el factor de ocupación internacional subió hasta el 84,1%, también un máximo para marzo.
El golpe más severo se concentró en las aerolíneas de Oriente Medio, cuyo tráfico internacional cayó un 60,8% y cuya capacidad se redujo un 56,9%. El factor de ocupación de la región bajó al 67,8%, en contraste con la mejora observada en el resto de regiones. IATA vincula estos datos a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y al cierre de una parte significativa del espacio aéreo regional.
El dato aportado sobre la cancelación del 73% de la capacidad disponible hacia y desde Oriente Medio en los diez días posteriores a los primeros ataques aparece en informaciones sectoriales, pero no figura en el comunicado oficial ni en el análisis mensual de pasajeros de IATA consultados para esta pieza. Por tanto, debe tratarse como un dato pendiente de confirmación documental primaria.
Las rutas directas Europa-Asia ganan peso
La disrupción en los hubs del Golfo reordenó parte de los flujos internacionales. IATA señala que el tráfico entre Europa y Asia creció un 29,3% interanual, impulsado por el desvío de pasajeros hacia servicios directos entre ambas regiones. El corredor Oriente Medio-Asia, en cambio, cayó un 55,9%.
Las aerolíneas de Asia-Pacífico aumentaron su demanda internacional un 11,5%, con un factor de ocupación récord del 91,2%. Las compañías europeas crecieron un 7,7%, las latinoamericanas un 12,1% y las africanas un 19,2%, el mejor desempeño internacional por región en marzo.
Desde una perspectiva de red, el dato confirma la función crítica de los aeropuertos del Golfo como centros de conexión entre Europa, Asia meridional, Sudeste Asiático y Oceanía. Cuando esa capacidad de conexión se reduce, las aerolíneas con derechos de tráfico, flota de largo radio disponible y slots en aeropuertos congestionados pueden capturar parte de la demanda desplazada.
Los mercados domésticos sostienen la demanda
La demanda doméstica creció un 6,5% interanual, con una capacidad un 5,6% superior y un factor de ocupación del 83,0%. China lideró los principales mercados domésticos con un avance del 13,7%, seguida de Brasil, con un 10,8%, y Australia, con un 8,8%.
India fue la excepción entre los grandes mercados domésticos, con una caída del 1,0%. IATA apunta que el descenso podría estar relacionado con la reducción de vuelos de alimentación hacia grandes hubs utilizados por pasajeros que conectan con el Golfo. En Estados Unidos, la demanda doméstica creció un 1,4%, con capacidad prácticamente estable.
Combustible, slots y resiliencia operativa
Walsh advirtió que el suministro y el precio del combustible de aviación se han convertido en el siguiente foco de presión para las aerolíneas. Según IATA, los precios del jet fuel subieron con fuerza en marzo y el coste está trasladándose de forma creciente a las tarifas aéreas, aunque la organización indicó que aún no se observaba impacto en el tráfico de marzo ni en las reservas adelantadas.
La IATA pidió a los reguladores flexibilidad en el uso de slots aeroportuarios ante las restricciones de capacidad del espacio aéreo y la posibilidad de racionamiento de combustible. En la Unión Europea, cualquier alivio de slots tendría especial relevancia para aeropuertos coordinados, donde las aerolíneas deben cumplir reglas de uso mínimo para conservar derechos de operación.
El mercado de carga reflejó un impacto incluso más acusado: la demanda global, medida en toneladas-kilómetro de carga, Cargo Tonne-Kilometers (CTK), cayó un 4,8% interanual en marzo, mientras que las aerolíneas de Oriente Medio registraron un desplome del 54,3%.






