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junio, domingo 16, 2024

Destinus hace volar en Europa el primer dron supersónico

La compañía europea ha anunciado con éxito su primer vuelo experimental de un prototipo no tripulado, propulsado con hidrógeno, marcando así un antes y un después en el desarrollo de los UAV

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Alba Sanz/Aviación Digital, Sp.- Alcanzar la velocidad del sonido en los vuelos marcó un antes y un después en la historia de la aviación y en el propio desarrollo tecnológico. Fue en la década de los 40, cuando el piloto estadounidense, Chuck Yeager, demostró en su avión-cohete Bell X-1 que el ser humano es capaz de superar la velocidad del sonido.

Ahora, casi ocho décadas después, la empresa europea Destinus ha dado un salto en esta revolución a través de su demostrador experimental Jungfrau que ha evidenciado, no solo ser capaz de alcanzar velocidades supersónicas, si no que, además, puede alcanzar esta celeridad a través de la postcombustión de hidrógeno.

Múnich ha sido el escenario elegido para probar cómo el dron Jungfrau se convertía en el protagonista de un nuevo acontecimiento histórico. De esta forma, la innovación tecnológica y la sostenibilidad se han unido para dar un nuevo mensaje al mundo: los UAV (vehículo aéreo no tripulado, por sus siglas en inglés), son capaces de alcanzar la velocidad del sonido respetando el cuidado del medio ambiente a través del empleo del hidrógeno.

Implementación del hidrógeno en la propulsión

De hecho, tal y como confirma Destinus, la innovación más destacada de esta tecnología es «su modelo de propulsión» que permite al dron «multiplicar por 15 la velocidad del sonido, consiguiendo alcanzar hasta los 18.000 kilómetros por hora y una altura de hasta 6.000 metros».

Desde la empresa de origen suizo explican que el nuevo sistema de propulsión consiste en una turbina convencional a la que se le ha añadido un postcombustor de hidrógeno, integralmente diseñado por la compañía, que se activa selectivamente en varias condiciones de vuelo.

Explican que, un dispositivo de postcombustión, es una cámara de combustión adicional que se utiliza para generar más empuje mediante la inyección de combustible adicional, en este caso hidrógeno, en la corriente de escape. El mayor empuje generado por los postquemadores permite que las aeronaves alcancen velocidades y tasas de ascenso más altas, lo que posibilita poder «proporcionar la potencia necesaria para alcanzar velocidades supersónicas».

La compañía está ahora trabajando en el desarrollo de tecnologías que ayuden a completar todo el sistema de propulsión y está planeando la construcción de unas mega instalaciones de ensayo en España.

Este logro representa en sí mismo un gran avance en el ámbito aeroespacial. El propio fundador y director ejecutivo de Destinus, Mikhail Kokorich, señaló que el vuelo del Jungfrau supone «un gran avance en la tecnología aeroespacial (…) el exitoso vuelo con postquemadores de hidrógeno demuestra el potencial de los sistemas de propulsión de alto rendimiento que son altamente eficientes y reducen las emisiones de carbono. Ahora estamos más preparados para el vuelo del próximo año del primer dron supersónico del mundo propulsado por hidrógeno».

Destinus hace historia en el uso del hidrogeno en los UAV

Y es que, el uso de hidrógeno como fuente de combustible representa un avance significativo en la aviación sostenible en un momento en el que precisamente la sostenibilidad se está erigiendo como la espina dorsal del sector.

Esto se debe a que el hidrógeno dispone de unas propiedades de combustión limpia, es decir, emite calor, vapor de agua como subproducto y minimiza las emisiones de dióxido de carbono. Su densidad de energía le hace ser hasta tres veces superior que la del combustible Jet A, lo que lo hace adecuado para largas distancias y altas velocidades, objetivo que se ha marcado la compañía por lo que, de acuerdo con Destinus, «su integración en este prototipo de avión no tripulado allana el camino para una nueva era de sistemas de propulsión más limpios y eficientes».

La implementación de esta «tecneología revolucionaria» ha conseguido posicionar a Destinus a la vanguardia de la innovación aeroespacial. El próximo prototipo, Destinus-3, ya está en marcha y se espera que sea «el primer prototipo supersónico del mundo impulsado por hidrógeno», programado su vuelo para el año 2024.

La financiación para parte del desarrollo provendrá de subvenciones europeas obtenidas a través del Gobierno de España. La revelación de Destinus-3, junto con Jungfrau y Eiger, se presentará en el Salón Aeronáutico de París este mes de junio.

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