Durango busca la retirada de pensión a 46 pilotos que intervinieron en el bombardeo de 1937

Editorial/EGP

0

Durango, SP.-  Hecho probado es que el 31 de marzo de 1937 la Aviación Legionaria italiana realizó un ataque aéreo, en dos tandas, denominadas militarmente Operación “Murciélago” y “Cucaracha”, con 13 bombarderos Savoia-Marchetti S.M.81 de la 214 Escuadrilla del Grupo 24, y 24 cazas Fiat C.R.32, “Chirris”, sobre la localidad vizcaína de Durango. Aunque existe alguna versión contradictoria sobre si fué el primero, ya que Madrid en noviembre de 1936 sufrió ya bombardeos sobre la población civil ordenados por Franco, aunque éste, ha pasado a la historia como el primero en el que no fueron objetivos militares los alcanzados masivamente. La orden la daría el General Mola, Jefe del Ejército del Norte, y el resultado fue de entre 248 y 336 personas fallecidas, un número mayor, según las fuentes historiográficas al que se produjo en Guernika, mucho más famoso quizás por el cuadro de Picasso alegórico, que se producía menos de un año después. El General italiano Velardi Velani dirigía la operación en sí. Se arrojaron sobre la localidad 14.840 kgs. de bombas.

Estos hechos por lo tanto se producían hace 80 años, con lo que las tripulaciones que pudieron intervenir en los mismos pasarían de los 100 años de edad en la actualidad de encontrarse vivos. Se trata de 46 pilotos que intervinieron en esta acción. Según algunos historiadores se trataba de un “experimento” militar mediante un bombardeo “de saturación” y sirvió de “campo de pruebas” a lo que posteriormente se realizara contra Francia o Gran Bretaña durante la II Guerra Mundial.

80 años después el Juzgado de Instrucción Nº3 de Durango, ha admitido a tramite una querella criminal del Ayuntamiento de la localidad vizcaína, directamente en lo que consideran fue una “intervención militar extranjera ilegal” y sin mediar “declaración de guerra”. Los delitos según el planteamiento de los querellantes se circunscribirían en los tipos penales de “delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y delito contra las personas…”

Un historiador, Jon Irazabal ha encontrado en el Ufficio Storico en Roma, los documentos que identifican a los pilotos que intervinieron, y ahora, 80 años después, con la mayoría (desconocemos si todos) esos pilotos ya fallecidos, se les exigen responsabilidades personales mediante una solicitud al equivalente al Ministerio de Administración Pública y de Defensa italianos, así como al equivalente a la Seguridad Social en España y Agencia Tributaria, para que aporten datos sobre la percepción de prestaciones y den fe de vida de estos centenarios pilotos.

Aparte de que visto así, salvo la posible cuestión simbólica como resarcimiento, llama sobremanera la atención la petición 80 años después de responsabilidades personales a estos pilotos, que lógicamente acataban órdenes de superiores, y que casi con toda probabilidad ya se encuentran fallecidos. Pero es que el asunto del tratamiento que se hace de estos sin duda trágicos sucesos, está alcanzando tintes absolutamente surrealistas entrando en unos bucles que la lógica racional no acaba de alcanzar.

Imaginémonos que se le pidieran responsabilidades(ya extinguidas por su fallecimiento) a Paul Warfield Tibbets, Jr. (Quincy, Illinois, Estados Unidos, 23 de febrero de 19151 de noviembre de 2007, Ohio, Estados Unidos) fue el piloto del bombardero B-29 Enola Gay, el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial, e incluso a su propia madre cuyo nombre “Enola Gay”, con el que se bautizó al bombardero. ¿Parece lógico?… Pues es a esto a lo que nos referimos.

Pero es que en este caso además, hablamos de un Ayuntamiento, el de Durango, donde mayoritariamente la actual representación se ostenta por concejales del PNV y Bildu. Gobierna el PNV con apoyo del PSOE-E. Sobre el papel del PNV por ejemplo durante la Segunda Guerra Mundial, también se ha escrito mucho, aunque también se ha ocultado mucho… históricamente hablando si nos ponemos exquisitos en donde estaba cada uno el día de autos, con los Aliados o con los Nazis por ejemplo. Algunos historiadores hablan de apoyo al espionaje del Führer incluso.

Pero sobre el más reciente papel de la heredera de Herri Batasuna que es en muchos casos Bildu, existe una memoria mucho más reciente, una memoria de aquellos que toda nuestra vida hemos vivido contemplando asesinatos (calificados así por Sentencias firmes) que algunas de estas formaciones aún no han condenado de forma incuestionable, y que incluso en sus filas cuentan con personas vinculadas al entorno de ETA, cuyos homenajes realmente son para hacérselo mirar. Descerrajar un tiro en la nuca a un ciudadano, o matar mediante una bomba a niños o mujeres, que hasta en número de más de 900 personas, muy probablemente requiera algo más que una declaración institucional de un Municipio. En el caso de Durango no tenemos constancia de que sea así precisamente. Entre sus víctimas nos encontramos un obrero de la construcción allá por los años 90 precisamente en Durango, por poner un ejemplo de lo que contradice cualquier otro argumento sobre cualquier tipo de lógica de estos comportamientos tan execrables en cualquier tiempo y lugar…

Piensen ahora en esos rostros, en todos y cada uno de esos 900 rostros, que sin declaración alguna de guerra, o simplemente porque pasaban por el lugar equivocado en un momento trágicamente equivocado también, vieron como su vida se truncaba.

Uno, y un Ayuntamiento menos, no debería ponerse  tan exquisito con algunas cosas y no con otras. La tibieza frente a los comportamientos violentos siempre está cargada de injusticia. Partiendo de la base de la salvajada que es siempre un conflicto bélico, y más aún si cabe, dentro de un mismo país, debe siempre comenzar por mirarse un poco el ombligo antes de ponerse a mirar hacia el pasado nada menos que mediante una querella criminal tras tantos años y no contra Mussolini por ejemplo, como se señalaba en el artículo del pasado sábado de El País, sino contra los actores en forma de pilotos que intervinieron. Imagínense que alguno de los pilotos intervinientes en aquel bombardeo aún víva. Tendría que tener al menos 100 años de edad. E imagínense que semejante querella que personaliza alucinantemente en la persona de los intervinientes como pilotos prosperase. Parece algo desproporcionado, surrealista y extemporáneo a todas luces.

Sin embargo, volviendo a la actualidad resulta que recientemente el Ayuntamiento de Durango (junto con el de Amorebieta) tildaban de “desproporcionadas” las penas para los presuntos terroristas que en Alsasua daban una brutal paliza a Guardias Civiles de paisano acompañados de sus novias, con la petición de 375 años para los intervinientes en una agresión llena de cobardía que tildaban desde Bildu, y la que apoyó PNV en Durango para ser aprobada, con gran preocupación, y ojo al argumento, “por el devenir de los acontecimientos, habiendo constatado que este caso ha llegado a un nivel de desproporción y sinrazón inaceptables”, y quizás debieran aplicarlo al caso del camino emprendido respecto al bombardeo en 1937 de la localidad. Lo que decíamos anteriormente, uno no se puede poner tan exquisito en algunos casos y en otros mantener una posición de tibieza cómplice.

900 asesinados por ETA, y un caso reciente de evidente “presunto” cobarde delito de “odio” en Alsasua , bien merecerían una profunda y lo más aséptica posible reflexión en ese consistorio, y de esa forma muy probablemente tendrían algún tipo de autoridad en sus reproches a actos violentos y declaraciones institucionales. Mientras tanto seguimos con la tradicional demagogia con la que se aborda todo el asunto de la violencia, que es en esencia todo esto, en España. Y en el País Vasco, y concretamente en Durango, visto lo visto, si cabe, aún más. Difícil avanzar con estas mentalidades tan retrógradas y tan incoherentes respecto a lo que es y supone TODA FORMA DE VIOLENCIA. Al que suscribe al menos, toda esta gente no se la cuela respecto a sus auténticas intenciones. Intenciones que no se corresponden en absoluto con sus acciones en el pasado, y declaraciones actuales. No cuela…

¡Ah!, por cierto, todo esto lo escribe un Objetor de Conciencia, de los años 80.

Deja un comentario