La inoportuna aparición en escena de Mapfre el día del 6º Aniversario de Spanair

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Madrid, SP, 21 de agosto de 2014.- La aparición ayer en escena del intermediario entre la compañía de seguros Mapfre, de la franquicia legal en España de la británica DACbeachcroft, Paulino Fajardo, hubiera resultado tambien en la City, sede de la reaseguradora Lloyds, bastante poco estética en una fecha tan señalada como la del 6º Aniversario de esta tragedia. Ni que decir tiene cómo la recibieron los afectados. Imagínense. Es lo que les quedaba por ver. El mismo día que de forma especial recuerdan a los suyos, el intermediario o mediador (mediator en inglés) de la aseguradora ponía cifras sobre el dolor incuantificable de los familiares y allegados. Lo que les quedaba por ver. De ahí la "repugnancia" que la AVJK5022 sintió y manifestó desde lo más profundo de su alma. El colaborador es lo que los británicos de DAC llaman un "mediator, arbitrator o counsel to arbitration". Aficionado al rock, a las motos americanas tipo Harley y running-véase artículo en ElConfidencial, este granadino de 48 años se acreditó como mediador (CEDR) por la Corte Suprema de Inglaterra y Gales. Antes era colaborador de la tambien firma especializada en Seguros y Reaseguros Davies Arnold Cooper en España. Es decir se mueve profesionalmente con el enorme poder económico alrededor de los seguros, reaseguros, y todo ese mundillo cuyo "bacalao" se corta en Londres. En el accidente de Spanair, ya tuvo una intervención en la defensa de los TMAs que habían sido imputados. Tambien en el asunto del Alvia de Santiago. Pero finalmente los TMAs, en el caso de Spanair, se buscaron otra representación legal desconocemos por qué motivo.

Uno de los objetivos trascendentales para las reaseguradoras es el de procurar dejar el menor rastro posible de las indemnizaciones reales desembolsadas, de cara a futuros accidentes. El mercado de la "subasta" de pólizas tambien habla inglés. Y ese mercado está directamente relacionado, en su valor, con los desembolsos de las reaseguradoras. El negocio es bastante sencillo. Cuanto menos se pague a los afectados, respecto a la póliza contratada, más valor tienen en ese mercadillo londinense de los seguros esas pólizas. Cuanto más se recobre, tras la renuncia de los afectados, tambien el valor de estos paquetes de pólizas, se incrementará en ese macromercado de los seguros. Esas dos son las variables que se manejan en esas negociaciones. Así de frío es el asunto. Es un negocio. Pero es un negocio que valora el daño sobre el alma humana.


En esas negociaciones, siempre opacamente discretas, donde se perfila la mayor o menor vulnerabilidad del interlocutor afectado imaginamos, logicamente siempre a la baja, con los afectados en una clara situación de debilidad anímica, es donde intervienen los despachos especializados de "mediators" como el Sr.Fajardo. El pequeño detalle, que no se puede pasar por alto es que el derecho de recobro, por ejemplo al fabricante del MD82 que se estrelló, Boeing, exclusivamente lo puede ejercer la aseguradora en la renuncia escrita que hacen los familiares. Algunos de ellos evidentemente han renunciado a lo que se les ofrecía, incluso nos consta, por el propio fondo, y la forma, de lo que refleja el documento que se les presentaba.


Si posteriormente Mapfre, o Lloyds ejercieran ese derecho de recobro, evidentemente el valor de las pólizas de lo rescatado con el pago de Boeing, por ejemplo y en su caso, serviría para incrementar la cuenta de resultados de aseguradora y reasegurador, y mejoraría el valor de mercado de esas pólizas, si Boeing paga. Téngase en cuenta que el total de la póliza suscrita por Spanair con Mapfre rondaría los 2.800 millones de euros, como cobertura máxima del total de los daños (aeronave incluída). La de responsabilidad respecto a daños personales a los pasajeros se aproximaría a los 1.200 millones. Imagínense que por ejemplo Mapfre consigue el recobro a Boeing por un importe de 500 millones, tanto en un acuerdo o pacto, o en los Tribunales. Automaticamente el valor en ese "mercado" (mercadeo) de las pólizas que se subastan, aumentaría considerablemente. Es un ejemplo gráfico de hasta dónde llegaría el asunto.

Tampoco es inimaginable, como suelen hacer los fabricantes de aeronaves en caso de siniestro, que lleguen a un acuerdo extrajudicial para el desembolso. De esta forma la imagen corporativa del fabricante obviamente se ve menos expuesta que lo sería en el caso de un proceso judicial. Se trata de una simple operación aritmética de descontar lo desembolsado a los familiares de lo recobrado a ese fabricante, o a la autoridad incluso española presumiblemente implicada a la que en derecho luego pudiera haber lugar, a la compañía en su caso si se aprecían indicios de responsabilidad en el caso de negligencia, por ejemplo, etc… Pero ahí interviene el cruce de intereses, puesto que por ejemplo Boeing tiene tambien sus seguros suscritos y reasegurados, quizás reasegurados por la misma reaseguradora, que pasa por ese mismo mercado de pólizas que sigue teniendo en vigor y tiene que negociar periodicamente, o las propias compañías aéreas que renegocian éstas periodicamente. Así funciona el mundo de los seguros. Hoy por tí, mañana, quizás, por mí.


Fajardo dió los datos a EFE en un inoportuno día en opinión de los afectados a los que AD tuvo acceso en ese tragicamente señalado 20 de agosto. En el día más inoportuno de todos los 365 que tiene el año. Pero además dió unos datos que lo que pretendían fundamentalmente era contrarrestar de forma mediática la exigua cifra de 13 millones casi, consignados para hacer frente a las indemnizaciones.

En una entrevista contundente en El Espejo Canario, la presidenta de la AVJK5022 le pedía al letrado algo de "respeto" en un día señalado. Los 21 millones de euros que Fajardo señalaba desembolsado a 40 víctimas, y 12 consignados, que con 34 millones hacen, que hablando del vil metal por parte del representante de Mapfre, es algo que no cuadra a los familiares y afectados por este accidente aéreo. Son 154 fallecidos y 18 supervivientes. Está claro que los mensajes son radicalmente diferentes, y podrían tener una explicación mediática de cómo se les ha ocurrido lanzarlos desde la aseguradora en un día tan señalado prestándose a la entrevista a la Agencia EFE precisamente en estas coincidentes fechas. La AVJK5022 no habla de cifras concretas, como sí se esfuerzan en señalar por medio de Fajardo, desde Mapfre. ¿Se pretende así que la opinión pública juzgue si es suficiente para la reparación del daño, de esta impúdica manera?. Pero si la estrategia de cara a los medios y a la sociedad, es esa por parte de la aseguradora, quizás estén errando el tiro de cara a reconducir su imagen corporativa mediatica y socialmente. Lo que reclaman los familiares de los afectados es que las indemnizaciones sean aquellas a las que "tienen Derecho", como pasajeros. Y esto la sociedad entiende que es algo esencial. Sus derechos como pasajeros, más allá del lanzamiento de cifras en la plaza pública de los medios de comunicación.

El argumento del Sr.Fajardo en relación con lo igualitario del baremo indemnizatorio en España (incluso se habla de incrementado en un 30%), ¿sobre qué horizonte de dolor se incrementa esto?, nos preguntamos, aplicado al caso del JK5022, induciendo a pensar que lo que quieren los afectados es un trato diferente, "privilegiado" incluso parece dar a entender, respecto a otras víctimas, resulta un mensaje poco efectivo, además de reprobable moralmente para algunos familiares de las víctimas, puesto que tambien nos podríamos situar en el ámbito de lo que se "liquida" por accidentes aéreos en el mundo global de la aviación comercial.

Una cifra, bajando al nivel de hablar del vil metal en fechas tan señaladas para estas personas. Según algunas fuentes los familiares afectados por el accidente del AF447 podrían haber sido indemnizados con más de 1 millón de euros por aquel accidente. Téngase en cuenta que el dato exacto es uno de los tesoros mejor guardados por aseguradoras y reaseguradoras. ¿No resultan discriminatorias las indemnizaciones que pretende Mapfre respecto a este accidente, por el simple hecho de que los pasajeros estén asegurados por una aseguradora española, en un vuelo operado por una compañía española? El debate será en los Tribunales de Justicia, y en él veremos si la interpretación de lo que OACI o la normativa europea, norma ésta de rango superior, al respecto señala, está o no por encima de lo que tradicionalmente se ha hecho jurisprudencialmente en España. ¿Quizás sea el momento, y la oportunidad, otro legado más de la AVJK5022, de aplicar de la forma más generosa posible la norma global para un modo de transporte globalizado como es el avión?

La póliza suscrita por Spanair con Mapfre y reasegurada por el gigante Lloyds ascendía a los 2.800 millones de euros aproximadamente (3.500 dólares USA). Ese sería el tope indemnizatorio máximo sobre el cual 1.200 lo serían para los daños personales. Todo lo demás es un mercadeo, y visto desde fuera resulta repugnante, que se hace sobre la valoración del daño. Y es precisamente la valoración de ese daño cuando uno tiene al viajar el paraguas de los Derechos de los pasajeros de la UE en la garantía de la seguridad de ese vuelo, el que resulta discriminatorio en sí mismo, a la hora de fijar algo que no resarcirá el daño en ningún caso, y con ninguna cantidad de ceros detrás. Esta es la enorme diferencia moral, ética y ciudadana de lo que la intermediación ejercida por el Sr.Fajardo ofrece, y lo que reclaman los afectados. Los afectados tras su traumática experiencia, al menos piden que prevalezcan sus Derechos como pasajeros de un vuelo en la UE por encima de la tasación que se hace del teórico resarcimiento de un daño imposible de resarcir, conformándose con el baremo de otro tipo de accidentes, pues los daños en el alma no tienen precio alguno tasado en todos los casos, pero el accidente de Spanair es un accidente único, y aquí resurge la nefasta influencia del Informe Final de la CIAIAC al respecto. Aquí no hay más responsables que los que tienen la responsabilidad amortizada con su propio fallecimiento. Esa es la enorme diferencia. 0/0 es infinito. !Póngales Vds. los ceros que quieran detrás! Pero si dividimos 0 entre cualquiera de las historias que hay tras este accidente, es decir 0/154+18, el resultado sigue siendo cero. ¿Cómo cuantificar el dolor de ese vacío? ¿Cómo cuantificar el daño y las secuelas de por vida a los supervivientes?

La tremenda escena que todo esto sugiere, al final, es como si visitáramos un mercadillo dominical en el que los vendedores a voz en grito nos están ofreciendo una cifra que cuantifique ese sufrimiento. Además de lo bochornoso de la situación, habríamos preferido no entrar jamás en ese mercadillo, y en el peor de los casos, tras escuchar el vendedor, habríamos ido a una sucia esquina del recinto a echar las últimas lágrimas que tras 6 años de contínuo martirio humano, nos hicieran gritar mirando al cielo, !esto no puede estar pasando de verdad! Es verdad que está pasando. Pero tambien OPINO, lo es que aparecer un día como un 20 de agosto para hablar de dinero cuando los afectados únicamente hablan de su duelo, de su dolor, de la ausencia de los suyos, dice poco a favor de quien lo hace así. Profesional y humanamente. La inoportunidad tambien puede ser considerada cruel. Aunque en la cultura anglosajona la crueldad se justifique en ocasiones por lo práctico del método para obtener un fin. Aquí aún no hemos sido colonizados por esa forma de pensar afortunadamente.


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