Pedro Sánchez y su Gobierno están a punto de contar con su primer satélite

Todas las operaciones de preparación para el despegue ya han culminado y el cohete Vega, el satélite español y su compañero francés tienen luz verde para volar

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sala principal del Centro de Control Júpiter se supervisan las 24 horas los parámetros de las dos astronaves y del cohete Vega y se dirigirá el lanzamiento del vuelo Vega número 17
PHOTO/ESA/CNES/Arianespace/CSG/SCorvaja - Desde la sala principal del Centro de Control Júpiter se supervisan las 24 horas los parámetros de las dos astronaves y del cohete Vega y se dirigirá el lanzamiento del vuelo Vega número 17

Atalayar / Juan Pons.- El satélite de observación español Ingenio está pasando sus últimas horas en la Tierra. Se encuentra plegado y herméticamente encerrado en la parte superior del lanzador europeo Vega número 17, junto a la pequeña plataforma científica francesa Taranis que lo va a acompañar al espacio desde la Guayana francesa.

Primer satélite dedicado a misiones de observación que está en el Patrimonio del Estado, sus misiones de carácter gubernamental serán decididas por el Ejecutivo del presidente Pedro Sánchez. Pero, por el momento, está refrigerado y conectado mediante un robusto sistema de cableado de varios kilómetros de longitud con el Centro de Control Júpiter, en cuyas grandes pantallas se puede observar que todos los indicadores están iluminados en verde.

Centro neurálgico de la base espacial de Kurú, en la sala principal del Centro Júpiter toman asiento los técnicos españoles y franceses que supervisan las 24 horas los parámetros de las dos astronaves y del cohete Vega que ya están en la rampa de lanzamiento a la espera del momento del despegue.

PHOTO/ESA/CNES/Arianespace/CSG/JM Guillon – Ingenio está conectado con el Centro de Control Júpiter mediante un sistema de cableado de varios kilómetros de longitud

El Centro Júpiter se llenará de personal especialista y se activará 9 horas y 10 minutos antes de las 02:52 horas de la madrugada del 17 de noviembre, hora peninsular española (madrugada del lunes al martes). Será entonces cuando comience la cronología de cuenta atrás, que debe terminar con el encendido de los motores de la primera etapa del cohete Vega y su partida hacia el espacio. 

Cinco horas y 38 minutos antes del referido momento, el director del vuelo activará el protocolo de seguridad en toda la base espacial, poblaciones cercanas y en el espacio aéreo y marítimo, para proteger a las personas en caso de accidente. 33 minutos después se cargará el programa de vuelo en el ordenador del cohete Vega y cuatro horas más tarde se iniciará la secuencia automática para el despegue.  

Cuando falten diez minutos para la hora H se soltará un globo aerostático. Sus instrumentos suministrarán los informes meteorológicos finales sobre la zona, datos que confirmarán el despegue o aconsejarán su suspensión momentánea por lluvia o vientos fuertes en las capas altas de la atmósfera. “Pero las previsiones son buenas. Es una buena época en Guayana para los lanzamientos”, confirma en conversación telefónica desde Kurú el padre de Ingenio, Oriol Álvarez, responsable de la fabricación del satélite en la planta de Barajas (Madrid) de Airbus Space Systems España.

PHOTO/Airbus DS – El equipo español desplazado a la base espacial de la Guayana francesa posa ante Ingenio. Está plegado y en la parte superior de la etapa en cuyo interior se encuentra el satélite francés Taranis, antes de ser encapsulados en la parte superior de Vega, cuya cofia se aprecia detrás

A pocas horas del comienzo de la cuenta atrás

Desde que Vega se encuentra en la rampa de despegue, “tanto Ingenio como Taranis están totalmente controlados dentro del cohete Vega” afirma Oriol Álvarez, que desde la base espacial sigue las operaciones de lanzamiento. “De forma continua enviamos comandos a Ingenio y nos devuelve señales que nos confirman que todos sus equipos están su buen estado de salud”. 

Salvo incidencias de último momento, el disparo se producirá cuando en la Guayana francesa serán las 22:52 horas del todavía 16 de noviembre. Si el vuelo se desarrolla según lo previsto, la primera, segunda y tercera etapas impulsoras se desprenderán del cohete Vega a los dos, cuatro y siete minutos del despegue, respectivamente, cuando el propulsante solido de cada una de ellas se haya agotado.

PHOTO/OA – Como máximo responsable de la fabricación del satélite en Airbus, el español Oriol Álvarez y parte de su equipo se encuentran en la base espacial de Kurú siguiendo en detalle todas las operaciones de la campaña de lanzamiento 

La cuarta y última etapa del cohete Vega ‒que se encenderá y apagará en dos ocasiones‒ continuará su ascenso hasta alcanzar los 670 kilómetros de altura, cuando hayan transcurrido 55 minutos de abandonar la Tierra. Será entonces cuando un sistema de expulsión fabricado por Airbus Space Systems España soltará a Ingenio y lo depositará en el espacio. El segundo viajero, el francés Taranis, será emplazado en órbita 48 minutos más tarde y en nueve minutos la misión habrá concluido.

Una vez en solitario en el espacio, Ingenio tiene que demostrar que no ha sufrido daño durante el vuelo y que está vivo. Esto ocurre “de forma automática y encenderá su transmisor y enviará una señal a la antena de espacio profundo que la ESA posee en Nueva Norcia, en Australia)”, explica Oriol Álvarez, confirmación que será retransmitida al Centro de Control en Kurú. 

A continuación y también de manera automática, el satélite español comenzará a desplegar de forma lenta sus tres paneles solares para generar energía eléctrica. Una vez totalmente abiertos, sus pequeños motores de control de actitud moverán a Ingenio hasta situarlo mirando al Sol, para poder cargar las baterías con las que funcionan sus equipos electrónicos. 

PHOTO/ESA/CNES/Arianespace/CSG/JMGuillon – Situado en su rampa de lanzamiento, el despegue está programado para las 02:52 horas de la madrugada del 17 de noviembre, hora peninsular española.

El fin de semana ha recibido las bendiciones

Unos 15 minutos después está previsto que Ingenio pase por la vertical de la estación de seguimiento de la ESA en Troll (Noruega), en pleno continente Ártico. A su antena de 7,3 metros llegará la telemetría enviada por el satélite y se comprobará si ha desplegado correctamente sus paneles solares y se encuentra a la altura correcta.

En ese momento darán comienzo las primeras labores de verificación del estado del satélite. Denominada fase LEOP, se efectuarán desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt (Alemania). Pero en una decena de días se transferirá el seguimiento del satélite al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) en Torrejón (Madrid), que también asumirá su control efectivo.

El despegue ya ha recibido todas las bendiciones. El día 14 de noviembre se efectuó con éxito “durante seis horas el ensayo general del lanzamiento de acuerdo con todos los procedimientos reglados”, corroboró Oriol Álvarez. Esta prueba dio paso al día siguiente a la reunión del Comité que forman los máximos directivos de las compañías y organizaciones implicadas en la misión espacial, que procedieron a la Revisión de Aptitud para el Lanzamiento, el documento que autoriza el despegue.

En el citado Comité están representados Arianespace, la compañía encargada de las operaciones de lanzamiento, la Agencia Espacial Europea (ESA), como gestora de la misión, la empresa italiana Avio, como responsable del lanzador Vega, la Agencia espacial francesa como propietaria de la base de Kurú y propietaria del satélite Taranis. Por parte española acudieron delegados de Airbus Space Systems España, fabricante del satélite, y un directivo del Centro para Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), institución del ministerio de Ciencia e Innovación propietaria de Ingenio.

PHOTO/SENER Aeroespacial – Uno de los dos telescopios tipo Korch que a bordo del satélite captarán imágenes de 55 kilómetros cuadrados de la Tierra, con una capacidad de resolución de hasta 2,5 metros 

Los asistentes a la reunión comprobaron la documentación que recoge todos los trabajos llevados a cabo durante la campaña de lanzamiento, que dio comienzo con la llegada de los dos satélites a la Guayana el 24 de septiembre. Cotejaron que los dos satélites son aptos para ser colocados en órbita, que la preparación del lanzador Vega ha sido la correcta, que los trabajos de integración de los satélites en el cohete han seguido los pasos predeterminados y que las labores en la rampa de despegue se han completado con éxito. Solo falta esperar al día D y la hora H.

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