Melilla, SP.- El avión que presta el Servicio Aéreo Sanitario para la Ciudad Autónoma de Melilla, tras adjudicarse a la empresa Urgemer Canarias, S.L. también estaría en el punto de mira por la antigüedad por la que le fue adjudicado, frente al competidor Babcock MCSE, S.L. por INGESA, la Gerencia de Atención Sanitaria de Melilla. Parece ser que el «baile de matrículas», que nadie parece haber detectado tampoco, ha sido la tónica desde el momento de la adjudicación. Alguien debería poner un poco de orden.
La antigua Urgemer Canarias, S.L. ahora ha pasado a denominarse Eliance Aviation Global Services, S.L. que es a donde pertenece el operador Habock, que es el que mediante una UTE con Urgemer Canarias, S.L. concurrrió y ganó el Pliego de Baleares de Transporte Aéreo Sanitario tambien.
El PPT hasta 2021 aparece aquí en el documento de contrataciones del Estado.
Carrrusel de matrículas en Melilla
Por Melilla han pasado los aviones con las matrículas EC-GHZ de 40 años, un B200, el EC-JJP de 38 años, también B200, el S5-BBG, una Cessna de 37 años, o G-MEDZ de 25 años, otro B200.
El EC-MUP, B250, que sí cumpliría con lo ofertado, estuvo alli de septiembre a noviembre de 20 18 y del 11 de diciembre de 2018 al 4 de febrero de 2019, luego ya no se le ha vuelto a ver, terminando en Baleares donde se ha posicionado, y que es el que tenía que estar prestando el Servicio en Melilla para cumplir con lo adjudicado en cuanto a antigüedad.
En fin que tanto en Baleares, como en Melilla, que sepamos a día de hoy, se adjudican estos concursos con la antigüedad y horas de vuelo de las aeronaves ofertadas como factor que lo determina fundamentalmente, pero una vez adjudicado oficialmente el concurso parece ser que no hay control alguno sobre si las aeronaves con las que se presta dicho servicio cumple con los requisitos por los que se adjudicó a un operador frente a otro.
Esto cada vez recuerda más a los cubiletes de los trileros y el dónde está la bola o no… en este caso habría que preguntarse ¿dónde está el avión contratado? Claro que en todos y cada uno de los casos en lugar de pagar la banca, como en los casinos, aquí el que acaba pagando es el Contribuyente. «Contribuyente» es una palabra tabú tradicionalmente entre los políticos españoles…