El Gobierno de Pedro Sánchez se rinde al poder de Airbus

Atalayar/Juan Pons-Importantes ayudas económicas sumadas a compras multimillonarias de aviones y helicópteros son las principales concesiones del Ejecutivo español a la multinacional europea

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(Atalayar-Juan Pons) Madrid, SP.- El presidente español Pedro Sanchez y su Gobierno de coalición no quieren que con la poderosa Airbus, la principal corporación industrial aeroespacial y de defensa de la Unión Europea, les ocurra algo semejante,o incluso peor, a lo que les ha pasado hace unas semanas con Nissan y Alcoa. 

PHOTO/Pool Moncloa – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, flanqueado por la ministra Reyes Maroto (Industria, Comercio y Turismo), Margarita Robles (Defensa) y Pedro Duque (Ciencia e Innovación) durante su reunión del 30 de julio con Guillaume Faury y su equipo 

El Ejecutivo ha reaccionado ante el anunció de despido de más de 1.600 empleados en España por parte de la multinacional europea, en un intento por preservar las capacidades estratégicas de la industria nacional, y no ha tenido más remedio que plegarse a los dictados de Airbus para reducir el impacto del descenso de la producción aeroespacial que, en nuestro país, incide sobre una plantilla total de más de 13.000 personas en las 9 sedes españolas de la compañía. 

Es una de las pocas alternativas que le quedaban al equipo ministerial presidido por Pedro Sanchez para evitar disturbios sociales en las factorías de Airbus en Madrid, Toledo, Albacete, Cádiz y Sevilla, al igual que las que hace unos meses se desencadenaron en Cataluña, tras el cierre de las tres instalaciones de la compañía de automóviles japonesa Nissan. Y las que se desataron tras la clausura de las dos sedes gallegas de Alcoa, la multinacional norteamericana del aluminio, cierres que en total han acarreado la pérdida de 3.500 empleos directos y han dejado otros muchos miles en situación crítica.

PHOTO/Airbus – Airbus ha confirmado el pasado 30 de ju
lio que sus pérdidas durante el primer semestre de 2020 ascienden a 1.900 millones de euros, con 166 de sus aviones en servicios en diferentes aerolíneas pendientes de regresar al vuelo por la crisis de la COVID-19

Tras más de un mes de encuentros y negociaciones regulares entre un equipo interministerial español y la alta dirección de Airbus, el máximo responsable ejecutivo de la corporación industrial europea Airbus, Guillaume Faury, ha logrado sentar en la misma mesa a tres ministros y al propio presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para tratar de “qué hay de lo mío” y sellar un acuerdo a corto, medio y largo plazo.

Por algo Airbus lidera en Europa el diseño, desarrollo y producción de aviones y helicópteros comerciales y militares, así como satélites, y compite de forma directa con las grandes corporaciones norteamericanas Boeing, Lockheed Martin y Northrop Grumman. En España, su facturación en 2019 ascendió a 13.000 millones de euros, por lo que el Gobierno considera a Airbus una empresa tractora del resto de la actividad nacional. Ministros implicados pero ausentes

El conclave donde se ha producido la fumata blanca ha tenido lugar el 30 de julio pasado en la sede de la Presidencia del Gobierno, en el Palacio de la Moncloa de Madrid, y ha reunido al presidente Pedro Sánchez y a sus ministros de Defensa, Margarita Robles; Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto y al titular de la cartera de Ciencia e Innovación, Pedro Duque.

Junto a ellos se encontraba el director del Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, el general Miguel Ángel Ballesteros, responsable del órgano de asesoramiento del presidente en materia de Seguridad Nacional, acompañado por ejecutivos conocedores de los asuntos aeroespaciales.

PHOTO/EFE – El presidente de Andalucía, Juanma Moreno (centro), ha hecho todo lo posible para evitar una sangría de despidos en las factorías de Airbus en su comunidad autónoma. Junto a él Guillaume Faury (izquierda) y el presidente de Airbus España, Alberto Gutiérrez (derecha)

Resulta curioso que, dado el contenido de la reunión, no estuvieran presentes ni la ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, ni tampoco el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Quizás es que Moncloa consideró que el presidente Pedro Sánchez y cinco de sus ministros ya eran demasiados para sentarse frente a Guillaume Faury, el francés que desde hace 19 meses está al mando de Airbus.

En esencia, el compromiso del Gobierno español abarca cinco grandes paquetes de medidas y concesiones. Desde ayudas económicas directas a la multinacional y a su cadena de proveedores y a las aerolíneas que vuelan aviones Airbus, pasando por pagos adelantados para financiar la posterior entrega al Ministerio de Defensa de sistemas de armas ya contratados, como es el caso del avión de transporte militar A400M y del helicóptero NH90. 

También se incluye la confirmación de la participación española en programas internacionales de armamento en marcha, como el futuro helicóptero de combate Tigre Mk III o del EuroMale, un ambicioso proyecto liderado por Alemania con la participación de Francia, Italia y España para desarrollar y fabricar un dron militar de largo alcance y grandes capacidades de observación. Y, por supuesto, Airbus no podía dejar de lado asegurarse la presencia española en la financiación de las siguientes fases del Futuro Sistema de Combate Aéreo, más conocido como FCAS.Más de 70 aviones y helicópteros

Pero lo que tiene un mayor peso específico es lo acordado en el plano de la defensa, donde el Ejecutivo español se compromete a poner en marcha nuevos programas de adquisición de aviones y helicópteros militares. En este aspecto, el comunicado conjunto utiliza en algunos casos un lenguaje críptico, que dificulta la comprensión para los ciudadanos de a pie. 

PHOTO/Airbus DS – Concebido, desarrollado y fabricado en distintas factorías de Airbus, el Eurofigher es el principal y más numeroso avión de combate que poseen las Fuerzas Aéreas de Alemania, Gran Bretaña, Italia y España

Por ejemplo, habla de “la transformación de tres aviones A330 en avión MRTT multipropósito de reabastecimiento”. En primer lugar, el Ejército del Aire no cuenta con ningún avión Airbus A330, por lo que difícilmente los puede transformar. Lo que se evita explicar es que Moncloa compromete al Ministerio de Defensa a adquirir a Airbus tres grandes aviones bimotores comerciales A330 para convertirlos en la versión militar MRTT, un aparato para reabastecimiento en vuelo de combustible y para proyección de personal y carga a teatros de operaciones lejanos.

También se confirma la adquisición de cuatro aviones C295 en su versión de patrulla marítima, para misiones de vigilancia en el mar, aeronaves que se fabrican en Getafe (Madrid) y Sevilla. Se trata de una prioridad del Ejército del Aire, cuya División de Planes lo ha situado entre sus necesidades más urgentes, para renovar su anticuada flota compuesta por 8 aeronaves CASA Nurtario CN235 VIGMA, aparato de origen español que ya está fuera de producción.

Hay que incluir la compra a Airbus de nada menos que 36 helicópteros bimotor H135 ‒cantidad ampliable hasta 59‒ bajo el procedimiento de un programa conjunto entre los Ministerios de Defensa e Interior. El H135 es un modelo de aparato que tiene una amplia utilización en el campo policial y que el Ejército de Tierra utiliza para enseñanza avanzada en vuelo y la Unidad Militar de Emergencias (UME) para el traslado de equipos de auxilio y heridos. 

PHOTO/Pool Moncloa – El Gabinete de Prospectiva de Airbus es uno de los más eficientes del mundo y conoce a las perfección las necesidades, limitaciones, debilidades y fortalezas de los gobiernos con los que prácticamente todos los días negocian sus altos directivos

El Gobierno también asume el compromiso de activar un programa del Ministerio del Interior para adquirir en los próximos seis años cuatro helicópteros biturbina Airbus H160 para la Guardia Civil y la Policía Nacional, una aeronave que acaba de ser certificada por la Agencia Europea de Seguridad Aérea y se espera que en breve lo sea por su equivalente de Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación.Los compromisos de Airbus

Todo lo acordado estaba en distintas fases de proyecto en el seno de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa. Lo que ha hecho Airbus es, por un lado, acelerar la marcha de los programas. Y, por otro lado, mucho más importante, asegurarse que la decisión del equipo de la ministra Margarita Robles y la nueva secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro, se inclina por una solución que favorece de manera clara y directa a la multinacional, de la que el Estado español es socio fundador.

Las concesiones del Ejecutivo español no se concretan en el tiempo, salvo excepciones. Uno de ellos es la puesta en marcha del llamado Plan Tecnológico Aeronáutico que ligado a los Fondos de Recuperación de la Unión Europea está dotado con 185 millones de euros y será gestionado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), motivo de la presencia de los ministros de Ciencia e Industria, Pedro Duque y Reyes Maroto. El compromiso llega a determinar con pelos y señales su dotación presupuestaria para el periodo 2020-2023. Se detalla que en el presente año estará dotado de 25 millones, en 2021 con 40, en 2022 será de 80 y en 2023 de 40 millones de euros.

PHOTO/Airbus – Ingeniero aeronáutico de formación e ingeniero de vuelo y pruebas,  Guillaume Faury y su equipo saben muy bien cómo negociar con los políticos españoles

No acaban ahí los acuerdos. El Ejecutivo asume que a las cantidades anteriores se añadirán “otras medidas” que no se concretan, así como “ayudas parcialmente reembolsables” que se valoran en más de 50 millones de euros anuales, para financiar proyectos encaminados a mantener y reforzar las actuales capacidades del sector aeronáutico y de defensa en España y preparar la próxima generación de tecnologías de energías sostenibles y cero emisiones.

Y por si faltaba algo, Madrid incluye toda una gama de iniciativas que van desde aumentar las ayudas a la exportación, su apoyo a Airbus para que Estados Unidos retire los aranceles que ha impuesto a las grandes aeronaves civiles extra norteamericanos y aportaciones del orden de los 15 millones de euros anuales durante 2020-2025 para procesos de innovación. No contentos con lo anterior, el Gobierno añade crear un Fondo de Apoyo a la cadena de suministro dotado con un mínimo de 100 millones, contribuir a mitigar el impacto de la crisis de la COVID-19 en el sector y aumentar la participación de la rama española de Airbus en los programas espaciales nacionales y de la Agencia Espacial Europea (ESA).  

Pero ¿Y cuál es la contrapartida por parte de Airbus? Mientras que por el lado gubernamental el compromiso en muchos casos está muy definido en fechas y cantidades económicas, lo que la multinacional europea ofrece a cambio es más ambiguo y, a la vez, más sencillo de aplicar.

PHOTO/El Digital de Albacete – Guillaume Faury fue durante más de 7 años el máximo responsable de Airbus Helicopters (antes Eurocopter), por lo que conoce muy bien los motivos por los que la filial española de helicópteros se estableció en Albacete, cuyo acceso principal se muestra en la imagen 

Incluir a altos directivos españoles

Por ejemplo, uno de las demandas españolas que se ha visto recogida en el acuerdo bilateral es la de crear un mecanismo de diálogo e información entre ambas partes, que se reúna al menos una vez al año, una petición por la que clama el Gobierno de Madrid y que lleva muchos años establecida con los Ejecutivos de Berlín y París. Otra es la de que las filiales de Airbus en España mantengan ‒no que incrementen, que mantengan‒ sus responsabilidades en el desarrollo y fabricación de estructuras para los actuales y futuros aviones comerciales de Airbus, de manera especial en las tecnologías de materiales compuestos, que lidera la factoría de Illescas (Toledo). 

Otro aspecto que 50 años después de la creación de Airbus parece mentira que todavía no se haya establecido en España es la adopción de un acuerdo de seguridad y defensa que, a semejanza de los que Airbus ya mantiene con Francia y Alemania, permitan salvaguardar los intereses del Estado español.

Y por supuesto, minimizar el impacto en la pérdida de empleos en España y buscar soluciones para las plantas con menor carga de trabajo, lo más importante para el Gobierno y la paz social que confía en obtener a toda costa… y coste. Según datos oficiales de Airbus dados a conocer el pasado 30 de julio, sus pérdidas en el primer semestre de 2020 ascendieron a 1.900 millones de euros y 166 de sus aviones en servicios en diferentes aerolíneas ‒y 462 de Boeing‒ están pendientes de regresar al vuelo por la crisis de la COVID-19.

PHOTO/Airbus – El cuatrimotor de transporte A400M se integra en su totalidad y en Sevilla tras recibir las distintas partes de su estructura y los motores de los distintos centros de fabricación de Airbus repartidos por Europa 

En el campo de los helicópteros, cuya factoría española se encuentra en Albacete ‒de la que Guillaume Faury fue su jefe supremo, al haber sido entre 2013 y  2018, el CEO de Airbus Helicopters‒ la multinacional contempla implantar un centro de interconexión logístico para favorecer la creación de un Polígono Aeronáutico y Logístico en la citada ciudad. Se incluye la transferencia de la autoridad de diseño de los fuselajes traseros de todos los helicópteros de Airbus, una medida de gran relevancia.

Como curiosidades. Absolutamente nada se ha acordado respecto al interés expresado en repetidas ocasiones por los sucesivos Gobiernos españoles de incrementar su participación en Airbus, que a través de la SEPI es del 4,1%, mientras que las del Gobierno de Paris y Berlín rondan el 11%. En cambio, se contempla que España tiene la expectativa de lograr una participación equilibrada y proporcional en los puestos de alta dirección, pero ello no es fruto de compromiso por parte de Airbus. En la actualidad, su Comité Ejecutivo está integrado por una docena de altos directivos, en su mayor parte franceses y alemanes, algún británico e italiana, pero ningún español. No obstante, es de prever que, como muestra de buena voluntad, Guillaume Faury hará realidad ese deseo en un plazo breve, una medida cuyo coste para la corporación es nulo. 

1 Comentario

  1. Airbus es una empresa cotizada en bolsa y su razon de ser y supervivencia se basa en ingresar mas que lo que gasta y a la vista del panorama economico mundial y muy especialmente en el sector aereo algunos siguen pensado que es una administracion publica donde los ingresos estan garantizados via impuestos y no es necesario tomar medida alguna que suponga reducir costes.Es muy doloroso reducir personal pero peor seria cerrar la compañia por no tomar decisiones que nunca pueden ser agradables pero si necesarias para evitar su desaparicion.

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