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mayo, sábado 25, 2024

La temporalidad de los pilotos de trabajos aéreos perjudica la lucha contra incendios en España

Las condiciones laborales de los pilotos que se dedican a la extinción de incendios impiden que puedan vivir exclusivamente de esta labor

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Alba Sanz/Aviación Digital, Sp.- El año 2023 amenaza con ser uno de los años más secos en décadas. Las consecuencias del cambio climático han agravado una situación que afecta de forma perjudicial al clima y a las condiciones atmosféricas de todos los países. En el caso de España, país que se caracteriza por ser de clima subtropical y mediterráneo, estas causas están siendo reflejadas en la escasez de lluvias y, por tanto, en la proliferación de incendios.

De hecho los incendios ya han dejado de ser un problema que se reducía únicamente al verano. De acuerdo con datos recogidos por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) este tipo de incendios en España han arrasado 40.000 hectáreas en el primer trimestre del año, siendo Asturias y Cantabria las provincias más afectadas.

La falta de lluvia, sumado a las altas temperaturas que estamos viviendo en esta primavera, más la presencia de combustión inflamable en algunas zonas, son los ingredientes perfectos que propician la proliferación de los incendios fuera de temporada. Tal y como afirma la AEMET «la sequía favorece los incendios forestales y ya se han quemado en 2023 más de 40 000 hectáreas en España, la cifra más alta para el primer trimestre desde, al menos, 2006. Es la superficie quemada normalmente a finales de julio».

Esta situación implica ciertos riesgos que afectan directamente a los empleados que trabajan en la extinción de este tipo de incendios. Es el caso de los pilotos que se ponen a los mandos de las aeronaves habilitadas para esta labor y que su presencia supone el primer ataque directo para enfriar el terreno y reducir la llama del incendio. Estos trabajadores han alertado en múltiples ocasiones del peligro que implica el hecho de que sus contratos sean de carácter temporal ya que sus convenios comienzan en la temporada de incendios, es decir, en junio.

El piloto de avión en la especialidad de extinción de incendios, Juan Carlos Gómez Verdugo, explica para Aviación Digital que «llegar a volar en incendios forestales requiere muchos entrenamientos una selección de tripulaciones exigente. Ver que después estás contratado pocos meses es duro de asimilar. Sin duda también a la capacitación. Empezar esta actividad con esta agresividad de los incendios que se están viviendo después de haber estado varios meses sin volar en este tipo de misiones requiere un esfuerzo mental importante».

Condiciones laborales precarias

Esta temporalidad hace que los pilotos reciban un entrenamiento específico semanas antes del inicio de su contrato, por lo que si ocurre algún incendio fuera de esta temporada, algo que ya está ocurriendo en España, no están lo suficientemente preparados y entrenados para poder hacer frente a esta situación de forma efectiva.

Para este «aviador» la temporalidad «es incompatible con la alta especialización que se requiere para esta especialidad. El vuelo en los incendios forestales se desarrolla en un ambiente hostil con visibilidad reducida en un entorno normalmente orográfico y a muy baja altura con aviones cargados hasta su peso máximo», explica.

Además, al no contar con bases permanentes durante todo el año, el tiempo de reacción y de respuesta se ve aumentado. Teniendo en cuenta que en los incendios el tiempo es algo vital, la temporalidad de los pilotos y sus circunstancias laborales perjudican su propia labor, y, por ende, la expansión del fuego.

Por esta razón alerta de que se necesitan «muchas más tripulaciones pero no hay. Preparar nuevas tripulaciones requiere mucho tiempo y ahora mismo no hay cantera».

«Las nuevas tripulaciones que salen de la escuela van muy especializadas hacia el trabajo en líneas aéreas por lo que adaptarlas a este vuelo de combate requiere mucho esfuerzo, tiempo y costo. Sabemos que las temporadas ahora son mucho más complejas. Gestionar el estado de ánimo y las emociones es fundamental para afrontar este tipo de campañas que son mucho más duras», añade.

Además, estos pilotos asumen que, a pesar de que sientan una gran vocación por su trabajo, son muchos los que asumen que, debido a su temporalidad, deben dejar las alas de los aviones anfibios para pasarse a otro tipo de aviación que les garantice una estabilidad.

«Esta situación solo se puede remediar si las administraciones asumen el hecho de que es incompatible tener tripulaciones suficientes y bien preparadas con contratos tan eventuales. Quien decide dedicarse a la extinción en si ya es un piloto al que le gusta este tipo de reto, pero no es solo un tema  vocacional. También debes poder vivir de el», afirma.

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1 COMENTARIO

  1. Que no hay tripulaciones ??
    Soy piloto ( APTL/CPL IR y Piloto Militar) trabaje en extinción de incendios,5 campañas con más de 800horas de vuelo ( PIC)en CANADAIR 215T y más de 5000 horas totales.
    Dame el número de una empresa que contrate pilotos sin ser enchufado ,amiguete del dueño, y te presento a otros 50 como yo deseando de trabajar desde el aire.

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